Hace ya algún tiempo hablé en este blog de lo que se conoce en algunos lugares del mundo del sentimiento de Ohana. Ese sentimiento que parece estar arraigado especialmente en los beagles, y que a lo mejor es lo que les hace tan especiales.
El sentimiento de Ohana, es una forma bonita de hablar del concepto de familia, de grupo vinculado. A los que les gusten los dibujos animados recordarán que se hace una mención expresa al mismo en la película de la Disney “Lilo & Stich”.
Es el sentimiento ese tan particular que tienen los beagles, lo que hace que siempre estén pendientes de su familia humana, y lo hace que cuando se sienten vinculados con otros animales los protejan, llevando el sentimiento de amistad humana a una nueva dimensión.
El otro día Mario, el dueño de Silex, me ha enviado un correo contando una bonita historia que les ha sucedido, y que está desde mi punto de vista directamente relacionado con esos sentimientos de los que hablaba.
Hola Ruben ,
Te queria comentar una cosa curiosa que nos ha vuelto a pasar hoy con Silex, te la cuento a continuación:
Silex nunca ha sido muy dado a las discusiones ni a las peleas con otros perros, y eso que le han mordido un par de veces (sin graves consecuencias, gracias a Dios). Pero hace cosa de un par de meses, y de paseo con su mejor amigo, Tuco, el labrador del cual ya te he hablado antes, nos encontramos con un pastor alemán de un año de edad, mas o menos.El problema viene cuando el mencionado pastor alemán, fue el mismo que un par de meses atras habia mordido a Tuco, así que enseguida que se vieron empezaron a gruñirse y a olerse, a lo que también se unió Silex al circulo y a los gruñidos. Los 3 perros sueltos que tu ya sabes cual es mi teoría.Al principio la cosa se quedo allí, pero un minuto después se volvieron a reunir y el pastor alemán intento montar a Tuco a lo que él reacciono defendiéndose a lo que produjo una pelea en la cual se unió Silex, pero en una clara postura de defender a su gran amigo Tuco. La cosa no paso a mas ya que los separamos rápidamente y ninguno de los 3 sufrió daños. Todos nos quedamos sorprendidos de como reaccionó Silex ayudando a Tuco.
Hoy a vuelto a pasar. Casi cada día por la tarde cuando sacamos a los 2 de paseo, coincidimos con mas perros y juegan entre ellos pero hoy después de un rato de juegos Tuco y otro perro, del cual desconozco nombre y raza, se han enganchado con la siguiente defensa de Silex para Tuco hacia el otro perro. Otra vez que no fue nada más, ya que volvimos a reaccionar rápidamente. Te comento esto por que desconocia este fuerte sentimiento de amistad y de ayuda hacia su amigo Tuco, y aun más, me sorprende por que aunque sean amigos desde que Tuco era un cachorro, nos son de la misma edad ni raza ni tamaño, pero bueno me parece una cosa graciosa y bonita.
Un saludo a Jaco
Silex y Mario










