

Desde hace unos 15 días, Jaco estaba continuamente lamiéndose y mordisqueándose la pata trasera derecha. Cuando me fijé en lo que tenía pensé que no era nada más que una quemadura, que se la habría hecho con mi moto, pues cuando llego a casa a diario, salta sobre la moto para decirme hola, y a lo peor en uno de sus saludos cabía la posibilidad de que se hubiera quemado con el tubo de escape caliente.
Le apliqué una pomada para quemaduras que había por casa, con la esperanza de que no fuera nada más, y a esperar resultados favorables de su acción, pensando que el pelo le volvería a aflorar pronto.
Como lejos de mejorar, la cosa ha ido a peor, pues la zona sin pelo de la pata a comenzado a crecer, me armé de valor y me fui al veterinario ayer por la tarde. Jaco tenía que acudir al veterinario dentro de una semana, para controlar que no había contraído Leishmaniosis canina , transmitida habitualmente por los mosquitos, y que es necesario controlar una vez al año, así que decidí adelantar la visita para que le realizarán la dichosa prueba consistente en una extracción de sangre y le mirasen la herida de la pata que no mejoraba.
Cuando llegamos al veterinario, Jaco se portó como un hombre, no se negó a entrar, sino más bien al contrario, entró agitando su rabito como un ventilador, saludando a todo el mundo y dispuesto a que le hicieran su revisión en un pis-pas.
La extracción de sangre le incomodó un poco, pero no tuvo problemas con ello, esperamos unos 5 minutos al test, y respiramos tranquilos porque los resultados descartaron que tuviera la tan famosa Leishmaniosis que produce muertes a diestro y siniestro.
El problema grave surgió con la herida de la pata. En cuanto el veterinario lo vio, dijo: -No quiero adelantar acontecimientos pero parece que tiene “Sarna demodéctica”. En cuanto oí la palabra sarna se me pusieron los pelos de punta, pues siempre pensé que la sarna la contraían los perros abandonados, sin la debida higiene, y yo pensaba que Jaco estaba limpio y libre de la misma.

El veterinario me explicó que la Sarna demodéctica es una enfermedad producida por un parásito externo llamado demodex canis que, afecta las capas profundas de la piel (dermis), en la cual se aloja y se alimenta, es un huésped normal de la piel de los perros pero no siempre se manifiesta. La aparición de esta patología es frecuente en cachorros de hasta un año, pero puede aparecer también en perros adultos y la manifestación generalmente está asociada a un descenso de la inmunidad del animal, como por ejemplo: parásitos internos (lombrices), padecimiento de alguna enfermedad infecciosa, desnutrición, estrés, etc. No es contagiosa para el ser humano como otros tipos de sarna, pero es muy rebelde y si no se la detecta enseguida y logra extenderse a todo el cuerpo, la cura es difícil y puede correr riesgo la vida del animal, porque en algunos casos la extensión de las lesiones en la piel son de tal magnitud que llegan a un grado irreversible y resistente a todo tipo de tratamiento, quedando en algunos casos la vía de la eutanasia para aliviar el padecimiento del paciente (en muy pocos casos!!!!). Por esto último, nunca hay que interrumpir el tratamiento que dura de 20 a 30 días, con topicaciones locales de un antisárnico específico para este tipo de sarna y aplicaciones semanales de una inyección o por vía oral de un medicamento que elimina al ácaro por vía sanguínea teniendo resultados alentadores las más de las veces, siempre y cuando el tratamiento no se interrumpa y se realicen los controles de rutina de la evolución de la enfermedad, porque si han mejorado las lesiones no quiere decir que el animal esté curado.Para disminuir el riesgo de que el perro contraiga esta enfermedad, hay que tratar de desparasitar y vacunar cuando corresponda y evitarle situaciones de stress ya que esa medida elevará las defensas del animal, disminuyendo el riesgo de aparición de esta enfermedad.
Para confirmar el diagnostico el veterinario tenia que practicar un raspado. Ese raspado consistía en, como su propio nombre indica, raspar la herida con un bisturí, hasta que se alcanzasen las zonas más profundas de la dermis, y por tanto hacer que Jaco sangrase por la herida. Armándome de valor, sujeté a Jaco por la cabeza y la pata contraria, inmovilizandolo en la camilla mientras le raspaban la herida. Hecho esto, le di un premio para tranquilizarlo, y lo intenté calmar acariciándole.
El veterinario se llevó la muestra al microscopio, y una vez allí se confirmo el diagnostico. Frente a mí se encontraba un bichejo, idéntico al de la imagen, inmóvil pero presente, lo cual implicaba que Jaco tenía SARNA!!!
El tratamiento consistía en ponerle una pipeta cada 15 días en el lomo, y pincharle un medicamento. Igualmente tengo que aplicarle a Jaco una disolución de agua y un antiparasitario potente cada 5 días en la pata. Ya hemos comenzado con el tratamiento, para intentar erradicarlo lo antes posible, la próxima revisión será dentro de 15 días, así que ya os iré informando de como transcurre la enfermedad, y espero que la hayamos cogido a tiempo…
