
El pasado fin de semana quedamos con unos amigos para pasar un rato agradable de charla y conversación, ponernos al día de nuestras vidas tomando un café, y todo ello no solo disfrutando de la compañía humana, sino también de nuestros perros.
En otras ocasiones habíamos quedado siempre entorno a algún parque, disfrutando del buen tiempo, pero ahora que el invierno se acerca, decidimos quedar en un centro comercial, que en su gran parte está al aire libre. Nuestra sorpresa fue mayúscula, cuando fuimos a acceder al recinto, y un guardia de seguridad nos impidió el paso por ir acompañado de nuestras mascotas. Ante tal negativa, y por mucho que argumentamos que no íbamos a meter a los perros en ninguno de los locales, no nos fue posible entrar.
Por suerte, en donde vivo hay muchos locales con terraza, y tenemos la ventaja de disfrutar de un clima semi-veraniego durante todo el año, por lo que ir con Jaco a disfrutar de una comida en un restaurante o de un café en un bar no es problema, pues la mayoría de ellos admiten perros, no solo en el exterior, sino en muchas ocasiones en el interior de los locales. Esta actitud por parte de los propietarios de los locales, se debe a que muchos de sus propietarios son extranjeros, y tal y como ocurre en sus países de origen permiten el acceso a los animales de compañía.
En España, en los últimos años hemos avanzado en muchísimas materias y nos hemos puesto a la altura de la mayoría de los países europeos, tanto en economía, como derechos y libertades, e incluso en prohibiciones como ocurre con el tema del tabaco, pero en lo que no hemos avanzado lo más mínimo es en la protección de nuestras mascotas y otros animales, ni en permitir el acceso de las mismas a los locales de ocio con nosotros.
En países como Francia, Alemania, Inglaterra, Italia, y otros similares, es muy habitual que los perros acompañen a sus dueños a disfrutar de un café, o una tertulia con otros amigos, pues se les permite acceder a estos locales sin problemas. En España esta situación está todavía a años luz de ser una realidad, de hecho en más de una ocasión podemos leer noticias en algún medio de comunicación en la que se relata los problemas de algún invidente para acceder a un local con su perro lazarillo. Este ultimo ejemplo es indignante, pero es más común de lo que pensamos; que un perro no pueda acceder a un local a realizar el trabajo para el que ha sido educado, y le impidan a un discapacitado visual disfrutar de su presencia clama al cielo.
Desde aquí, aunque no nos escuche nadie, queremos denunciar esta situación, y pedir que se permita acceder a locales de pública concurrencia a nuestras mascotas, las cuales están debidamente vacunadas y en condiciones más higiénicas que muchas personas en su vida diaria. No queremos que los perros, o gatos, o cualquier otra mascota transite por estos locales libremente, tan solo queremos disfrutar de su compañía en cualquier momento de ocio de nuestra vida.
¿Acaso no es más molesto tener que sufrir a un grupo de niños chillando como locos en la mesa de al lado, ante la indiferencia de sus padres, qué ver a un perro tumbado en el suelo junto a su amo? ¡Pues eso!
La entrada de hoy es una entrada protesta, y va dedicada a mi amigo Lipi, que siempre se queja, no sin razón, del motivo de esta entrada.




mañana publicaré lo mío en mi blog… el caso es poner y poner pegas. EN Europa puedes utilizqar cualquier medio de transporte con tus animales, aqui te meten miedo incluso en tu propio coche.
Con lo de las tiendas, yo, siempre, por “educación”, pregunto si puedo entrar con la perra (y es que yo, además, tengo una perra muy grande, o sea, más pegas). Y es que entro con ella en todas, inluso en El Corte Inglés he entrado con ella. En la única tienda que me pusieron pegas, le dije que si no tenñia cartelito yo iba a entrar con la perra, que hasta que no lo pusiera seguiría enrando con ella, y que, cuando lo pusiera, no entraría más, y eso fue lo que ocurrió.
Después nos echamos las manos a la cabeza, que si abandonos, que si tal y que si cual, pero aquí, a joder al más débil, siempre, contra menos voz, más apretados, y si en vez de hablar ladran o maullan, ya ni hablamos.
Un saludo.
Pienso exactamente igual, hasta en el tren de Madrid hay unas horas especificas dónde puedes ir con tu perro, en otros paises como bien dices, Londres, París, Viena, puedes entrar perfectamente con tu perro a tomar un café…….lo veo crudo cuando cada dos por tres hay abanonos y maltratos a lo animales, no estamos concienciados con los animales en este País!
Yo trabajo en un restaurante,y tenemos un cliente invidente que va con su perro lazarillo,solo sabes si hay un perro cuando entras por que le suelen entar en una mesa bastante grande para que el perro no este acurrucado,sino que tenga suficiente espacio,ahi esta hechado hasta que su dueño se marcha del local.Tambien tenemos clientes que van con sus niños,incluso los hay que andan con patinenes por el restaurante…simplemente vergonzoso!!!
Estoy super de acuerdo con esta entrada, pero no quiero ser pesimista, aunque no veo que estemos a la altura, cuando cada verano suben las cifras de abandono, pero bueno ojala algun dia cambie aunque sea un poquito esta situacion, porque a Duna y a mi ahora màs que tengo a Inka, cuando nos ven a las tres parece que ven un monstruo de tres cabezas!
Ruben & Jaco, muchas gracias por publicar esta entrada, es absurdo e indignante que no se pueda estar con tu perro en una terraza, o en un centro de ocio al aire libre, lo peor es quienes te dicen que NO, son personas que ni idea tienen del error que cometen.
Yo por norma, no regreso a ningun local que cuando paseando con mis perros me he acercado, me han discriminado.
Al final el dinero me lo gastare igual, pero en otro local.
Un abrazo,
Luis / Carmen / Txurri & Puy
hujule pues ustedes al menos en algunos lugares han podido compartir con sus perritos, aqui en México estamos entonces super mal, aqui ni siquiera en lugares con terraza dejan entrar con mascotas. es algo que siempre le he comentado a mi esposo, efectivamente como dicen hay perritos mas limpios que los humanos incluso hyelen rico jejeje o porque tenemos que aguantar a una bola de chamacos que andan corriendo por todo el restaurante y los padres ni sus luces? ahi deberian de ponerse carrascalosos no q los perritos bien edicaditos ni ruido hacen. hay que coraje deveras
Pues yo con Lía voy a restaurantes de México DF que tienen terraza y no me ponen pegas, en algunos incluso me indicaron que podía tener mesa dentro si quería. Donde no me dejan pasar con ella es en centros comerciales, sin importar si son al aire libre…
Oyew laura q padre , bueno yo dije México pero no soy del Df. soy de Veracruz y aqui si no nos han dejado.
q padre que te han dejado
saludos
Esto lo calificaria yo como algo vergonzoso.